• Reflexiones
    Momento Lollipop

    Secrets des Coquettes Hace unas semanas, buscando un vídeo en Ted Talks para un trabajo de clase, acabé en otro. Obviamente. No sabéis lo facilísimamente que me distraigo cuando tengo unos deberes que no me apetecen mucho… Total, que en el vídeo que al final vi, Drew Dudley, motivational speaker, habla sobre el liderazgo y propone un nuevo enfoque. Defiende que tendemos a quitarle importancia a nuestras acciones, ya que pensamos que ninguna es lo suficientemente heroica como para que nos sintamos cómodos considerándonos líderes o ejemplos a seguir para los demás. Durante su intervención, cuenta una anécdota muy graciosa para ilustrar lo que él llama “Momento Lollipop”. El día que terminaba la universidad, se le acercó una chica para decirle que, aunque no habían hablado nunca realmente, había sido alguien muy importante para ella. Le cuenta que el primer día de universidad estaba muerta de miedo, quería abandonar y volver a casa con sus padres, pero allí estaba él repartiendo lollipops haciendo reír a todo el mundo e hizo que sus dudas desaparecieran. El momento lollipop es un instante preciso en el que, la más mínima acción de alguien provoca algo en ti que, de alguna manera, te cambia la vida. Puede ser porque te ayuda a afrontar un problema concreto, a tomar una decisión importante, o simplemente porque te aporta una nueva perspectiva sobre una situación determinada. Lo más increíble de este concepto es que implica que, probablemente, esta persona no guarde en su memoria ese momento exacto de cambio o que no sepa el poder que ejerció sobre ti, porque nunca se lo has hecho saber.

    Reflexionando un poco, me di cuenta de que no sé con exactitud hasta que punto he podido ser alguna vez partícipe del momento lollipop de alguien. ¿Sabéis si vosotras lo habéis sido? o dándole la vuelta a la situación: ¿alguien os ha dicho algo que os haya hecho cambiar de rumbo? La verdad es que no he sido capaz de encontrar un momento lollipop que yo haya creado en alguien, pero os voy a contar el que me sucedió a mí. Hace unos cuantos años, mi amiga Helena, con la que sigo manteniendo el contacto, estaba empeñada en que saliéramos de fiesta pasando antes por casa de una amiga que acababa de hacer para arreglarnos y salir desde ahí. En ese momento, no tenía ganas de eso, me daba pereza salir por la noche, ir a casa de alguien que no conociera y tener que hacer el “esfuerzo” de mantener una conversación con una persona a quien no conocía en absoluto y que, a lo mejor, tampoco me resultaba tan agradable. Al final, al tercer fin de semana, me convenció. Iria, la chica en cuestión, resultó ser un amor. Conectamos enseguida, seguimos quedando y me presentó a muchísima gente, incluida a mi amiga Myriam que es quien me animó a trasladarme a París y me acogió en su casa hasta que pude instalarme. Mi vida es hoy como es porque Helena me hizo salir aquella noche. Si no hubiese conocido a Iria y después a Myriam, ni me hubiera ido a París, ni sabría francés, ni estaría terminado la carrera de Traducción, ni hubiera creado el blog, ni hubiera conocido al que en unos meses será mi marido. Todas estas decisiones han sido mías, por supuesto, pero he tenido la oportunidad de tomarlas gracias a ella.

    Pensamos que los líderes son aquellas personas que han realizado una gran hazaña que ha contribuido a cambiar el mundo y que, como reconocimiento, su legado aparece documentado en los libros de historia, periódicos, etc. Sin embargo, ser líderes no siempre tiene que significar cambiar el mundo, dejar tu huella impresa en él. Todos podemos inspirar a otras personas, tenemos en nosotros una capacidad increíble, y muchas veces poco explotada, para poder desencadenar en otros sentimientos y sensaciones de gran magnitud. La clave está en confiar en nuestro potencial y en el efecto que podemos tenemos sobre los demás. No deberíamos pensar que somos pretenciosos por considerarnos líderes, sin embargo, antes de hacerlo, deberíamos empezar por darle el valor que merecen las acciones que llevamos a cabo cada día y darnos cuenta de que un momento casi insignificante para nosotros puede representar un punto de inflexión en la vida de otra persona.

    Nuestra vida está llena de esos momentos lollipop, a veces somos nosotros los que los creamos, mientras otras, son los demás los que los provocan en nosotros. Esta semana quiero animaros a reflexionar en la importancia que estos momentos pueden tener en vuestra vida y que, sobre todo, penséis si a aquellas personas que en algún momento os ayudaron a mejorar durante una determinada situación, les hicisteis saber y les agradecisteis que pronunciaran esa frase o que realizaran ese gesto que hizo cambiar la dirección de vuestras vidas.

    ¡Espero que tengáis una muy feliz semana!

7 comentarios

  1. Jeune LadyNo Gravatar, 22 noviembre 2016 | Responder

    C’est très bien dit ! Merci pour le partage de cette vidéo :)

  2. EliNo Gravatar, 22 noviembre 2016 | Responder

    Sara me ha parecido un post precioso. Me ha dado en lo que pensar. Un besito ;)
    Eli

  3. Flor MariaNo Gravatar, 30 noviembre 2016 | Responder

    Hola Sara, apenas leyendo el post. Me has puesto ha pensar en cuantos momentos lollipop podemos tener en la vida, y es que al final todos estamos conectados y como energia que somos, es bello pensar que podemos influir positivamente unos a otros. Gracias por la reflexion, besos.

  4. SusanaNo Gravatar, 1 diciembre 2016 | Responder

    Me ha gustado mucho el post. Buenas reflexiones. Me ha hecho pensar en los momentos lolipop que yo he vivido y te agradezco que me los hayas hecho recordar. Pero no recuerdo ninguno que yo haya provocado, claro, será como tú dices que uno no se da cuenta, pero estaría bien saber si he provocado alguno. Gracias Sara desde Mallorca.

  5. AliciaNo Gravatar, 4 diciembre 2016 | Responder

    Que lindo post, te felicito por supuesto que tu habras creado muchos momentos asi en muchas personas, a mi me has inspirado a ver las cosas sencillas bellas e ideales

  6. Rosy MNo Gravatar, 2 enero 2017 | Responder

    Hola Sarita! tú si haz sido momento lollipop para mí. A principios del año pasado aun estaba indecisa si estudiar francés o alemán, ya que solo tendría tiempo para uno. Hasta que encontré un vídeo tuyo por casualidad era el de 50 cosas sobre mí, al terminar ese vídeo supe sin duda que el francés me encantaba, así que me inscribí al día siguiente,y bueno de no ser por ti no habría entrado a esa clase ni conocido a la mejor maestra que he conocido hasta hoy,ni a los grandes amigos que conocí, ni estaría esperando con ansias estudiar una maestría en Francia, gracias Sarita (:

    • SaraNo Gravatar, 3 enero 2017 | Responder

      Cuánto me alegro :) ¡Muchas gracias por contármelo! Te mando un beso muy grande

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